El diseño del website es, en muchos casos, la primera impresión que un usuario y potencial cliente se lleva de tu negoco. Es por esto que es de una importancia capital cuidar todos los aspectos que lo componen.
Cuando visitamos cualquier negocio, inconscientemente nos fijamos en la apariencia del local, si está limpio y ordenado, si los productos están dispuestos de manera que nos sea cómo recorrerlos y explorarlos… nos fijamos también en los modales de los empleados que nos atienden, en si van bien vestidos y aseados… Valoraremos positiva o negativamente la ayuda que nos presten, si hay que esperarlos más tiempo del debido o hay que ir a buscarlos a algún lugar recóndito del establecimiento. En fin, nos crearemos una impresión positiva o negativa del negocio y eso repercutirá directamente en sus ventas.
Con un website pasa exactamente igual, con la diferencia de que serán otros los aspectos que valorarán los usuarios y todos estos aspectos están directamente relacionados con el diseño del website.
– ICSID, 2004 – www.icsid.org (International Council of Socieaties of Industrial Design)
La primera impresión.
En Internet los espacios de tiempo son muy diferentes a los de la vida real. En ésta, un cliente puede pasarse una mañana entera dando un paseo y mirando escaparates, deteniéndose el tiempo que estime necesario para escudriñarlos a fondo.
En Internet no.
En Internet, un usuario rara vez gasta más de 2 segundos al entrar en una página web y determinar si es lo que está buscando o no. Tenemos pues aproximadamente 1/2 segundo para hacer que se forme una buena impresión de nuestro negocio y no salga huyendo.
Si hemos tenido éxito en esta primera fase, nos sobra un segundo y medio para convencerle de que se quede e indicarle dónde está exactamente lo que está buscando.
Todo esto se consigue usando convenientemente el contraste, el color, la tipografía, las ilustraciones y disponiéndolo todo de manera que el visitante de nuestra web solo tenga que ojear, elegir y hacer click. Así de fácil y así de complejo.
Hay mucha literatura dedicada al diseño web y a la usabilidad pero una de las lecturas más recomendables es “No me hagas pensar” de Steve Krug.













